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08/09/2009 GMT 1

El Siglo del reciclaje

alternativa1 @ 15:41

Los componentes de los coches suponen ya la mayoría de los residuos peligrosos tratados

Desde 2002 , la normativa obliga a depurar baterías, neumáticos, vidrios y aceites

Las nuevas reglas de medio ambiente prohíben fabricar coches con plomo, mercurio o cadmio

Los tradicionales desguaces han dejado paso a centros de descontaminación de residuos peligrosos.Foto: javier bergasa

janire fernández santos enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

vitoria. La mayor parte de los residuos peligrosos tratados en las plantas de descontaminación de Álava y el resto de Euskadi proceden ya de componentes de motos, coches y camiones. No porque haya aumentado el número de vehículos, ni porque ahora tengan materiales más contaminantes, sino porque, al contrario que antes, cuando el destino final de los automóviles era el desguace, ahora la normativa en materia de medio ambiente obliga a depurarlos en Centros autorizados de tratamiento (CAT).

Antes de que, en 2002, entrara en vigor esta normativa medioambiental aprobada dos años antes, la mayor parte de residuos de automóviles iban a parar al basurero. Según la Agencia europea del medio ambiente, en el año 2000 se generaron 2,2 millones de toneladas de restos de coches, de los cuales 1,8 fueron a parar a vertederos. Por aquel entonces existían en el estado cerca de 3.500 desguaces, a los que iban a parar la mayor parte de los 700.00 vehículos abandonados cada año, según datos de un informe de Consumer Eroski. Ahora, las normas medioambientales establecen protocolos para eliminar losingredientes negros , como baterías, catalizadores, zapatas de freno con amianto, neumáticos, aceite, y otros fluidos.

Es más, el correspondiente Real Decreto (el 1283/2002), establece una serie de medidas preventivas que se deben tener en cuenta a la hora de diseñar el vehículo para que, cuando le llegue su final, sea más fácil reutilizar y tratar sus componentes. De hecho, la normativa prohibe en los coches de nueva producción la presencia de plomo, mercurio, cadmio y cromo hexavalente, salvo en algunas piezas como llantas, cojinetes y bombillas.

Una vez llegada la hora del despiece, las plantas especializadas deben emitir un certificado de destrucción y descontaminar los vehículos en zonas especialmente acondicionadas para tal fin. Disponen de 30 días como máximo para deshacerse de los elementos más peligrosos: entre otros, el combustible, el aceite del motor, el aceite de transmisión, el líquido refrigerante, el anticongelante, los catalizadores, los vidrios y los neumáticos.

Los materiales son separados en distintos contenedores adaptados a cada material para poder después reciclar los restos.

Actualmente, del total de las empresas consagradas al reciclaje de algún tipo de residuo peligroso (material sanitario, pilas...), la mayoría se dedican a descontaminar vehículos. En Euskadi existen 43 empresas de este tipo autorizadas por el área de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, encargada de verificar que cumplen con todas las exigencias legales establecidas.

destino obligado Cuando a un coche le llega su fin, el propietario está obligado a llevarlo directamente a alguna de estas plantas o, si no, entregarlo en alguna instalación de recepción que se encargue de hacerlo. También los vehículos abandonados acaban en algún CAT. En Vitoria, el Ayuntamiento ha retirado y descontaminado 800 coches abandonados desde el año 2006. Asimismo, de enero a junio de este año ha recogido 106 turismos y 23 motocicletas de las calles vitorianas para proceder a su reciclaje.

120 millones Por su parte, la industria elimina sus propios residuos peligrosos. Se calcula que las empresas de Euskadi dedican 120 millones de euros al año aliquidar esos restos. Por otro lado, según los datos de Ihobe -la sociedad pública de gestión ambiental del Gobierno Vasco-, los residuos asimilables (similares a los urbanos) de las instituciones, los comercios y las industria suman, de media, 139 kilos por habitante y año, lo que supone un 25,5% del total de residuos.

Asimismo, según los datos de Ihobe la recogida selectiva de los distintos tipos de restos ha ido aumentando año tras año. Basta con volver la vista tres lustros atrás: en 1994, se recogieron en Euskadi 11.757 toneladas de vidrio; once años después, en 2005, esta cantidad se había triplicado (se recogieron 39.193 toneladas). También los números de reciclaje del resto de residuos se han disparado; tal es el caso de los aceites, los plásticos y los productos metálicos que suponen un riesgo para el medio ambiente y, en consecuencia, para la salud.

31/08/2009 GMT 1

Nueva tecnologia para detectar el cancer de pulmón

alternativa1 @ 15:42


Un sensor con nanopartículas de oro ayudará a detectar el cáncer de pulmón

Un sensor con nanopartículas de oro ayudará a detectar el cáncer de pulmón  (Imagen: ARCHIVO)
  • Distingue la respiración de una persona con cáncer de otra sana.
  • Permitirá detectar con prontitud la enfermedad.
  • Es, además, un tipo de prueba no invasivo, más barato y eficaz.


Minuteca todo sobre:


EFE. 30.08.2009 - 18.28 h

Un equipo de investigadores ha desarrollado un sensor que lleva en su interior nanopartículas de oro y que distingue entre la respiración de una persona que padece cáncer de pulmón y otra que está sana sin necesidad de un tratamiento previo, lo que ayudará a detectar la enfermedad.

Distingue entre la respiración de una persona con cáncer y otra sana Así lo asegura un estudio publicado por la revista Nature Nanotechnology y que ha sido llevado a cabo por el profesor universitario Hossam Haick, del Instituto de Tecnología Techion-Israel, y el resto de su equipo.

Las pruebas actuales para medir los compuestos orgánicos volátiles -gases químicos que contienen carbono y que están relacionados con el cáncer de pulmón- presentan algunos problemas, como que son caras y no ofrecen resultados al instante.

Prueba no invasiva y barata

En contraste, el sensor diseñado por Haick y su equipo es portátil y consiste en un aparato con nanopartículas de oro que responde al entrar en contacto con los compuestos orgánicos volátiles que son relevantes en el caso del cáncer de pulmón.

Es un método no invasivo, barato y portátil que servirá a la medicina El equipo israelí simuló una respiración propia de un enfermo de cáncer y otra de una persona sana mezclando estos compuestos, y las sometió posteriormente al sensor. El aparato distinguió cuál correspondía con un enfermo de cáncer al ser capaz de reconocer las pautas de respiración que lo caracterizan, según se explica en la revista.

Con este sensor será posible diagnosticar cáncer de pulmón a través de una tecnología no invasiva, barata y portátil, según sus creadores.

25/08/2009 GMT 1

Si Archena fuera el unico municipio....

alternativa1 @ 08:32


 
EL AYUNTAMIENTO DE ARCHENA PERMITE TIRAR EN CALLES RESTOS DE URALITA QUE PUEDE PRODUCIR CÁNCER Imprimir E-mail
18/08/2009

restosuralita.jpg
(La calle de Archena se convierte en escombrera peligrosa)
VMPress.

Esta fotografía está realizada en un solar de la calle San Juan de Archena. Se trata de unas aparentemente inofensivas tejas de uralita (fibrocemento), que son tratadas como cualquier otro material no peligroso para la salud, incumpliendo las normas correspondientes y vigentes para la manipulación de estos materiales, a la vista de cualquier transeúnte, que pase por la calle, agente municipal, autoridades o técnicos del ayuntamiento que está situado a escasos 100 metros. Este material fue comercializado durante muchos años en España, por la firma “Uralita”, y su fabricación se clausuró hace años, cuando se determinó por las autoridades sanitarias, la alta peligrosidad de la manipulación sobre todo, de uno de sus componentes (amianto). Las partículas que se desprenden en suspensión del amianto provocaron entre los empleados y vecinos a la planta de fabricación múltiples casos de cáncer.

En cualquier obra de derribo (grande o pequeña), es preciso pedir los permisos pertinentes para la manipulación de instalaciones de fibrocemento, tejas, depósitos, canales u, otros y, contratar a empresas especializadas y homologadas para poder realizar estos trabajos y, su posterior traslado a plantas de su segura y controlada destrucción. Un asunto muy serio que no entienden de esta forma en el ayuntamiento de Archena, dejando en plena calle estos peligrosos elementos. Y es que el cumplimiento de las Normas, parece ser que en Archena en este aspecto es muy parecido al de cualquier país tercermundista.

Ahora faltará conocer si finalmente irán a parar a cualquier contenedor de basuras y finalmente mezclado con otros restos de runas, y al ya famoso amasador de basuras sin límite ni separación, de la planta de Ulea.

Que cunda el ejemplo

alternativa1 @ 08:29

La esperanza viene de Valencia

Una treintena de personas aguarda juicio tras denunciar que están enfermas por el amianto de una fábrica


JERÓNIMO ANDREU - Madrid - 18/08/2009


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Lavar el mono de fábrica de sus maridos puede matarlas, y muy pronto. Es lo que temen tres de las mujeres que dicen estar afectadas por el amianto con el que fabricaba sus piezas de construcción la empresa Uralita en Getafe. Los trabajadores llevaban a casa las partículas tóxicas, que quedaban colgadas sobre la calle en los tendederos. Estas mujeres, junto a 28 personas más, esperan el juicio que empezará el mes próximo y que decidirá si la empresa es responsable de sus enfermedades pulmonares.





La noticia en otros webs


Las nuevas noticias de un caso similar en Valencia han reavivado las esperanzas de los afectados de Getafe; ayer se conoció que la empresa Unión Naval de Valencia ha aceptado su responsabilidad en 20 muertes y 51 lesiones por el amianto. Los afectados de Getafe pelean sin éxito desde hace una década por que se reconozca la implicación de la sustancia en los cánceres de trabajadores y familiares de la planta.La sentencia de Valencia condena a Unión Naval a pagar 11 millones a 71 trabajadores víctimas de enfermedades relacionadas con el amianto (entre 110.000 y 250.000 euros a cada uno). Las reclamaciones de los afectados getafeños se mueven en lo más bajo de la horquilla: unos 120.000 euros por caso. "Nos preocupa sobre todo asegurar que los enfermos tengan una buena atención. Sabemos que muchos no llegarán al final del juicio", explica Juan Carlos Paúl, presidente de AVIDA, la Asociación de Víctimas del Amianto. Esta sustancia puede dañar el sistema respiratorio y causar tumores.

Cuando AVIDA presentó su segunda denuncia colectiva el mes pasado (la primera desembocará en juicio el mes que viene), un portavoz de la compañía declaró que Uralita "vivía el proceso con gran tranquilidad". Ayer ningún responsable de la compañía respondió al teléfono para comentar si el reconocimiento de su responsabilidad por parte de Unión Naval de Valencia podía influir en su posición. "Hasta el momento todas las demandas laborales y civiles que se le han impuesto a la compañía han sido favorables a ella", comentó en su momento el representante. Efectivamente, cada una de las sentencias laborales (cerca de 40) ha respaldado a Uralita. "Ellos se adaptaban a la legislación laboral de la época. Eso es indiscutible", plantea Paúl. "Lo que ocurre es que, más allá de la ley, conocían los efectos del amianto: hay estudios que lo atestiguan", esgrime. Por eso AVIDA ha intentado la ofensiva legal por la vía civil. Los resultados tampoco han sido espectaculares: de las cuatro demandas presentadas, tres fueron derivadas a la jurisdicción laboral, y la otra se falló a favor de Uralita. Ésta es la primera vez que la asociación presenta un proceso conjunto. "El antecedente de Unión Naval es positivo. Nos admira que la empresa se declare consciente del daño causado", dice Juan Carlos Paúl.

La denuncia colectiva la acompañó una comitiva de 50 miembros de la asociación, algunos de los cuales llegaban en autobuses a los juzgados de plaza de Castilla con bombonas de oxígeno en los brazos. "A ver quién va con uno de estos en el taxi", bromeaba un afectado. La asociación ha anunciado que pretende presentar una demanda cada seis meses con 30 casos nuevos. La cantidad de afectados en la región es difícilmente calculable, porque incluye desde trabajadores que manipularon el material hasta a personas que se expusieron a él moviéndose en ambientes en que flotaban partículas. AVIDA estima que pueden ser cerca de 25.000.

La Consejería de Empleo comenzó a trabajar hace unos años en un registro de posibles afectados que incluía sólo a los directos. El objetivo era encontrar a los trabajadores que potencialmente estuvieron en contacto con el material entre los años cincuenta y 2001 (fecha de su prohibición) para asegurar un seguimiento adecuado de los posibles problemas de salud derivados de la manipulación del mineral. En 2007, la Consejería anunció que tenía localizados a 2.700 de los 4.200 miembros de su censo, que incluía albañiles, fontaneros o mecánicos. Ayer la Consejería no pudo contactar a ningún técnico que le confirmara a este periódico si los otros 1.500 casos que merecían seguimiento han sido localizados.

Las administraciones se han comprometido en numerosas ocasiones a respaldar a las víctimas, pero no está probado que sus iniciativas hayan llegado siempre a buen puerto. Hace dos años, el Ayuntamiento de Getafe anunció que sería el primer municipio en elaborar un censo de edificios con el material, pero ni los afectados tienen noción de que sea así ni el Ayuntamiento es capaz de confirmar que el proyecto siga adelante. La Comunidad anunció que se pondría a la estela de Getafe en ese registro; hasta el momento parece que se ha inspirado en el mismo principio de inmovilidad: a nadie le suena en las oficinas de Vivienda y Medio Ambiente un censo similar.

Retirar el amianto cuesta una fortuna

alternativa1 @ 08:27

Ayuntamiento Girona decide no levantar el asfalto en carretera Barcelona


Girona, 17 ago (EFE).- Las obras de reasfaltado de la calle Barcelona de Girona, la antigua N-II, han empezado esta noche y está previsto que finalicen el próximo sábado sin haber levantado el asfalto, que contiene amianto en algún tramo, de la vía.

Las obras se harán en horario nocturno, de las 21.00 a las 6.00 horas para no alterar la circulación por la ciudad.

Las obras de remodelación general de la citada calle debían iniciarse a principios de mes, pero el hallazgo de amianto en parte del alquitranado de la vía hizo que se atrasaran y que se modificara el proyecto.

En principio en la parte afectada por la presencia del amianto, entre el Hipercor y la rotonda de Ferran Puig, el Ayuntamiento decidió que no se haría ninguna labor de apertura y que sólo se colocaría una capa de unos 4 centímetros de alquitrán encima para tapar los agujeros existentes.

Aunque en un primer momento se decidió seguir el proyecto en el resto de esta importante vía de comunicación que atraviesa la capital gerundense, finalmente el Consistorio ha decidido no retirar el asfalto existente en toda la trama urbana de la calle de Barcelona como medida preventiva, porque no están seguros de que no haya partículas de amianto entre el Hipercor y Mas Gri.

Según ha explicado la teniente de alcalde de Movilidad, Isabel Salamaña, esta noche se han empezado a recubrir los más de 2 kilómetro de esta vía con una capa de 4 centímetros de asfalto.

Inicialmente se anunció que entre la zona de del Hipercor y Mas Gri se seguiría con el proyecto de rebajar toda la capa asfáltica hasta llegar a los adoquines que hay debajo de varias capas de asfalto.

Salamaña ha explicado que en algunos puntos de este tramo también se han localizado "residuos" de amianto, y que, a pesar de que no está claro que haya presencia de este material prohibido desde el 2002 por su alta toxicidad, han actuado con prudencia.

Las obras se hacen esta segunda quincena de agosto porque, según la teniente de alcalde de Movilidad, es el periodo en que menos coches circulan por la ciudad, lo que facilita la ejecución de las obras. EFE 1010086

Esperanza es lo ultimo que debe perderse

alternativa1 @ 08:24

Una dura condena da esperanzas a los afectados por el amianto

Unión Naval de Valencia tendrá que pagar más de 11 millones a 71 personas


LYDIA GARRIDO - Valencia - 17/08/2009


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Es una enfermedad silenciosa. Se toma su tiempo, entre 10 y 40 años para manifestarse. Cuando lo hace, la vida de los afectados cambia: sus pulmones, su pleura o su laringe no dejan que la rutina perviva. El polvo de amianto se coló en las vías respiratorias de miles de trabajadores de la construcción de buques, la edificación, la fabricación de pastillas de freno, el mantenimiento y flete de trenes o el asfaltado en España. Sólo Unión Naval de Valencia ha sido condenada por la vía penal por no proteger a 71 víctimas y acepta pagarles 11 millones de euros. Los afectados piden ayuda al Estado.





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Las asociaciones calculan que puede haber 50.000 enfermos

Las víctimas hablan de "abandono" frente a una "condena a muerte"

Muchos trabajadores han fallecido sin que se relacionara su muerte con su ocupación. Otros, no conocen aún que pueden estar afectados. Los que sí lo saben, reclaman al Estado un fondo que, de forma automática, contemple ayudas, porque la enfermedad es consecuencia directa de una exposición laboral. El Gobierno dice entender la reclamación de los afectados pero no puede dar respuesta sobre el fondo por falta de recursos.

Las asociaciones de afectados calculan que puede haber 50.000 enfermos. Ya hace varios años, CC OO alertó de que en dos décadas podrían ser 60.000. Unión Naval de Levante, ahora Unión Naval de Valencia, ha admitido un delito contra la seguridad de los trabajadores, 20 faltas de muertes imprudentes y 51 de lesiones imprudentes. Cuatro directivos aceptaron el 24 de julio 14 meses de cárcel y multas millonarias. La empresa, indemnizará con más de 11 millones de euros a los 71 afectados (entre 110.000 y 250.000 euros a cada uno) y ayudará a protegerles en la evolución de su enfermedad. También a los que puedan estarlo en adelante. La conformidad alcanzada será sentencia en septiembre.

Esa es, según el abogado de varios afectados de Valencia, Andrés Sanfeliu, y el fiscal delegado de Riesgos Laborales en Valencia, Jaime Gil, la primera condena penal. Gil cree que "la enfermedad laboral es una siniestralidad dormida". Para él, los registros no son reales: "Entre 2000 y 2004, no aparecía ni una muerte por enfermedad laboral. Y en 2005, tres. Ahora, se recogen 3.600 por deficiencias cardiovasculares y 1.300 de origen respiratorio. Pero varios estudios señalan que al menos 9.400 muertes al año son por actividad laboral". Cree fundamental para el éxito del acuerdo de Valencia la actitud de la empresa, que sabe que "rompió la cadena de vigilancia de protección de la salud de los trabajadores".

Otros no han logrado ese resultado. Un total de 29 enfermos y ocho fallecidos que trabajaron en Alicante, en Fibrocementos, que pertenecía a Uralita, perdieron en 2006. Tras siete años de instrucción, la empresa fue absuelta. "Sabían que nos jugábamos la salud trabajando con amianto y lo consintieron", se cansa de repetir Francisco Martínez, presidente de la asociación de afectados de San Vicent del Raspeig, Alicante.

Para Juan Carlos Paúl, de la asociación de Madrid, la situación es "desesperante". "Perdemos la mayoría de juicios laborales, otros se resuelven cuando el obrero ha fallecido", dice. Paúl cree que la cifra es imprevisible, pero "muy alta" y que es "urgente la creación de un fondo".

Según él, fue la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien presentó en el Congreso, a finales de la segunda legislatura de José María Aznar, una proposición no de ley que no pudo debatirse. Con el Gobierno de Zapatero, lo hizo el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), pero tampoco prosperó. Y ante un escenario, describe, "en el que miles de trabajadores van a estar enfermos, porque hace 10 años, un estudio cifró en 1.200 sólo los de Ferrol", exige atención. El uso de amianto se prohibió en España en 2002, y ya desde los primeros noventa se trató de controlar su uso. Una década antes (1982-1984) existía un protocolo que muchas empresas no aplicaron.

Rafael Cremades, presidente de la Asociación de Valencia, denuncia la falta de un censo fiable, exige ayuda al Gobierno, y recuerda que los trabajadores no tenían "ni taquilla doble para no mezclar la ropa". "Nos la llevábamos a casa", cuenta. Lo peor, dice, ha sido "la soledad ante una enfermedad que es una condena a muerte"

Ahora todo son lamentaciones

alternativa1 @ 08:15


 


Amianto: crónica de una tragedia anunciada
10-08-09 Por Francisco Puche

El amianto, asbesto o, como se conoce popularmente en España, la uralita, es responsable de cientos de miles de muertes a lo largo del siglo XX y lo seguirá siendo durante los próximos años. Forma parte de lo que algunos han dado en llamar un genocidio laboral con extensiones en la vida cotidiana de millones de personas que conviven con este nocivo y mortal material a lo largo de los años. Detrás del asbesto, beneficiándose sin pudor, están varias de las mejores familias europeas.


Amianto: crónica de una tragedia anunciada

A excepción de la pólvora, el amianto es la sustancia más inmoral con la que se haya hecho trabajar a la gente; las fuerzas siniestras que obtienen provecho del amianto (...) sacrifican gustosamente la salud de los trabajadores a cambio de los beneficios de las empresas. (Remi Poppe, ex diputado europeo de los PP Bajos)

Cientos de miles de muertes por cáncer se producirán en los próximos decenios como resultado de las exposiciones al asbesto en el trabajo, en el hogar y en el medio ambiente. (CCOO Andalucía, 2007. “Amianto: impacto sobre la salud y el medio ambiente”)

Se estima en 100.000 el número de personas que mueren cada año en el mundo de resultas de la exposición al amianto. (OIT, 2006)

La extracción, transformación y manejo de los productos que contienen amianto (o asbesto) ha originado, en el pasado siglo XX, decenas de miles de enfermos y muertes prematuras y se espera que en los próximos cincuenta años se producirán centenares de miles, habida cuenta de que existe un desfase entre la exposición a la fibra letal y las manifestaciones de la enfermedad de hasta 30 años y, porque aún, a pesar de ser clara y terminante su nocividad, en cerca de 150 países no está prohibido su extracción, transformación y uso.

En los países industrializados es la principal causa de enfermedades profesionales y, después del tabaco, el primer cancerígeno ambiental más mortífero de los conocidos hoy día. Por eso, a esta tragedia, se le ha llamado “el genocidio del amianto”.

El amianto se extrae a partir de las minas de serpentina y anfíboles, silicatos cristalinos compuestos de fibras microscópicas, de las cuales las más importantes hoy día están en Canadá, Rusia, Kasakhstan, China y Brasil, y de las que se está extrayendo más de dos millones de toneladas anuales. Hay distintos tipos de asbestos, pero el que más se ha utilizado (y se sigue utilizando) es el crisotilo o amianto blanco que de todas las modalidades es el menos virulento, pero como los demás cancerígeno y patógeno. La contaminación continúa.

El amianto se ha aplicado hasta en 3.000 productos diferentes, pero el más abundante y conocido es el fibrocemento utilizado en la construcción y en los conductos de agua. El descubrimiento de esa combinación amianto-cemento (fibrocemento) tuvo lugar en 1900 por el austríaco Hatschek, que murió prematuramente, posiblemente como primera víctima de su descubrimiento. Por el carácter “eterno” que sospechó tendría el producto llamó “Eternit” a las empresas que lo fabricaban. Como sólo daba una licencia por país, desde el principio, se constituyó un grupo de cuatro familias centroeuropeas que pasarían a dominar la producción de esta patente: los Schmidheiny, los Emsens, los Hatschek y los Cuvelier. El temprano cártel constituido bajo la hegemonía de las dos primeras familias (suiza y belga), así como las múltiples interrelaciones societarias entre ellas permite hablar de la multinacional Eternit, un imperio del amianto que ha durado en Europa hasta el 2004, fecha en que Eternit-Bélgica deja de fabricarlo, y que se ha extendido por más de 25 países de todo el mundo. Junto a la compañía inglesa Turner &Nevall, constituyeron en 1929 el cártel llamado SAIAC, basado en la coordinación, los acuerdos de precios y compras, la expansión fuera de Europa, el funcionamiento como lobby para luchar contra la prohibición o reglamentación estricta y para generar opinión publica.

La utilización del amianto en este trabajo se focaliza en el fibrocemento porque estos productos absorben la mayor cantidad del asbesto extraído de las minas en el mundo y porque ha estado controlada por una sola multinacional: Eternit.

1. La fibra “asesina”

El descubrimiento de las muchas propiedades del amianto hace que se le llegue a llamar el “mineral milagroso”. Su combinación con el cemento y el agua por su indestructibilidad, su resistencia al fuego y su bajo coste lo hacen un estupendo sustituto como material de construcción. Pero muy pronto aparece su carácter letal y la historia de su nocividad se afianza a lo largo del siglo XX, con la aparición de publicaciones médicas de prestigio, a pesar de las maniobras de ocultamiento y descrédito a los que las somete el cártel de Eternit.

En 1900 se constata la existencia de abestosis, enfermedad relacionada con el polvo de amianto. En 1930 la relación entre la inhalación de fibras de amianto y la abestosis es definitivamente establecida. En 1955 la inhalación de amianto y cáncer de pulmón queda demostrada. En 1959 los trabajos de Wagner descubren la aparición de cáncer (mesotelioma) en los mineros y en las poblaciones de alrededor, en Johannnesburgo. En 1964-65 los trabajos del equipo del americano Selikoff logran el reconocimiento de la comunidad científica de su nocividad. En 1973 la OMS reconocía que la exposición al amianto causaba el mesotieloma y el cáncer de pulmón. En 1978 en Parlamento Europeo declaraba el amianto como cancerígeno laboral, pero como dice CCOO (obra citada) muchos estados fueron anestesiados por los lobbys industriales y financieros y hasta 25 años después, en 1999, no se prohibía en Europa, entrando en vigor apenas en 2005.

El cuadro de enfermedades principales por inhalación de amianto queda establecido, actualmente, como sigue:

La abestosis, que afecta al pulmón, con un periodo de latencia de unos 10 años, que mata por asfixia.

El cáncer de pulmón, con 10 a 20 años de latencia hasta su aparición.

El cáncer de pleura, mesotelioma, específico del asbesto, con 20 a 40 años de latencia.

El amianto resulta ser un tóxico pérfido y temible, pues los periodos largos de latencia permiten achacar los tumores al tabaco, por ejemplo; no proporcionan síntomas clínicos precursores y las fibras microscópicas que se desprenden del amianto-cemento son sólo visibles al microscopio electrónico. En todo el ciclo de vida del amianto–cemento, desde la extracción hasta la eliminación de los desechos pasando por su utilización, se liberan importantes cantidades de fibras, que no son fijadas y exponen así a profesionales y a numerosas personas.

En el gráfico adjunto podemos ver que en todo el siglo XX, en Suiza, los años 1955 a 1982 han sido los de más transformación de amianto–cemento, y que con un desfase de 30 años han empezado a producirse enfermedades profesionales, que tendrán su punto culminante alrededor de 2010.

Como afirma la AISS (Asociación Internacional de la Seguridad Social, fundada en 1927), en un documento de 2006: “Existe un claro consenso científico internacional según el cual el amianto, sea cual sea su naturaleza, es un producto cancerígeno para el hombre incluso en bajas cantidades. No hay ningún amianto bueno. La utilización actual del amianto penaliza a la economía de un país durante más de 30 años. En cuanto al amianto ya existente, aunque implique costos adicionales, la eliminación total es la única solución perenne y realista, si no, las operaciones de mantenimiento serán siempre peligrosas. El reemplazo del amianto puede realizarse en todos los casos. Tanto por razones humanas como por razones económicas, la prohibición de la producción y de la utilización del amianto es ineluctable”.

2. Las víctimas, sus asociaciones y demandas. El caso de Turín

Los afectados han tardado más de setenta años en organizarse y en luchar por sus derechos para que se haga justicia, pero las cosas están cambiando rápidamente.

Las razones de esta movilización tardía (no olvidemos que el amianto–cemento lleva más de cien años produciéndose) se deben a su carácter pérfido (las varias décadas que tarda la enfermedad en dar la cara), a lo poco que han hecho las administraciones y los médicos de empresa, como denuncia Ángel Cárcoba sin descanso (“no se conoce ni un solo caso en toda la historia judicial en que un médico de empresa o de Mutua haya testificado a favor de las víctimas”) y al lobby-cártel montado por Eternit durante más de 50 años. Como dice R. Sopoor, en mayo del 2002, en la Tribune del Partido Socialista Holandés, “si vosotros atacáis a las empresas de Eternit, país por país, ellas se escurrirán entre los dedos. No son más que filiales de multinacionales, es un caso típico de deslocalización. Las víctimas perseguirán sombras, y el país en cuestión será abandonado con una vasta polución medioambiental”.

Pero a partir de finales de los setenta, las víctimas se organizan en Australia y EEUU, les siguen en Japón, en 1987, con la Red para la prohibición del asbesto; en 1989, en Italia se constituye la Asociación de expuestos al asbesto, y partir de los noventa aparecen organizaciones de resistencia en Brasil contra Eternit (1995), en Nicaragua y Perú (1998), en Bélgica (2000), en India (2002)...Y desde 1991 se inician los encuentros internacionales empezando con el realizado en Parlamento Europeo, seguido de la constitución, en 1992, de la Red BAN (por la prohibición del asbesto en el mundo) y de la asociación IBAS (International Ban Abestos Secretariat) que promueve junto al grupo de izquierda europea en el Parlamento la Conferencia titulada “El amianto, el coste de la avaricia empresarial”, en septiembre de 2006. En febrero de 2008 se celebra en Viena la Conferencia sobre el asbesto de la International Trade Union.


Las cosas han cambiado. En España es sobre todo el sindicato CCOO el que abandera las luchas y, según ellos mismos, desde la clandestinidad ya empiezan a hacer denuncias, que culminan en 2000 y 2007 con las publicaciones de los libros “El amianto en España” y “El amianto: impacto sobre la salud y el medio ambiente”, amén de organización de las víctimas y presiones en la administración. En España el amianto está prohibido desde el año 2002.

El caso de EEUU es especial pues todos los asuntos han de reclamarse en los juzgados, por litigación. Pues bien, si en 1982 había 21.000 demandas en 2000 se elevaron ya a 600.000 y las empresas demandadas pasaron de 300 a 6.000. Esta situación ha hecho decir a un magistrado del Supremo que tal “elefantiasis” era mejor gestionarla por vía legal que jurisdiccional.

Pero todo este movimiento ha culminado, por el momento, en el juicio de Turín que comenzó el pasado 9 de abril y en el cierre de AVINA, una entidad filantrópica del magnate del amianto S. Schmihheiny, fundada en 1994, y reflotada financieramente en 2003, dedicada a lavar la imagen del suizo, a seguir haciendo negocios y a confundir a los movimientos sociales de resistencia al capitalismo con financiación y penetración en los mismos.

En el juicio de Turín los principales acusados son S. Schmidheiny y J.L. de Cartier, responsables y propietarios de Eternit Suiza y Bélgica, uno desde 1973 a 1986, y el otro en 1972. Es por tanto un juicio con carácter retroactivo, en cierto modo contra el cártel que ha dominado, en el siglo XX, la producción de amianto en el mundo. Se ha hablado de él como del “Nüremberg” del medioambiente. Se acusa a Eternit de falta de prevención y daños por el amianto que ha causado la muerte a 2.619 empleados y se pide un millón de euros de indemnización por cada víctima y unos trece años de cárcel a Schmidheiny.

“¿Quién podía saberlo?”, se pregunta ahora Luisa Minazzi, que de pequeña jugaba en el patio entre polvos de eternit que su padre traía de la fábrica como si fuese algo maravilloso. Dice Luisa que los responsables "deberían ser juzgados en La Haya por crímenes contra la humanidad", y uno se pregunta qué sucederá con toda la uralita que hay en los pueblos de Europa, que sigue en el mismo sitio donde fue colocada hace 30 o 40 años” (Rossend Doménech, Roma, 2008).

Mientras Sthepan Schmidheiny ponía a buen recaudo parte de su fortuna (a modo de un alzamiento de bienes, por lo que sabía que se le vendría encima para reparar parte de los daños infligidos a las decenas de miles de víctimas del asbesto) y a bombo y platillo, en Costa Rica en 2003, en presencia del embajador norteamericano y el del presidente del Banco Mundial, entre otros, constituía un fondo denominado Viva Trust para financiar la ya extinta Fundación AVINA, un ex-trabajador de su fábrica de Brasil, que había trabajado durante treinta y ocho años, le escribía por navidad de ese mismo año, y le decía:

“Nosotros los ex-colaboradores de Eternit Osasco, hemos trabajado ignorando los riesgos del amianto, con abnegación y el orgullo de construir el imperio del amianto cemento para vuestra familia Schmidheiny. ¿Pero qué hemos recibido a cambio? Una bomba de efectos retardados implantada en nuestros pulmones.

Le adjunto una fotografía de los supervivientes de Osasco para ver si se le conmueve el corazón contemplando estos restos humanos en que han devenido vuestros viejos colaboradores de los tiempos dorados de Eternit.

Le pedimos que, ya que ha donado 2.2 millardos de dólares para obras filantrópicas, si estaría dispuesto a donar solamente algunos millones para la Asociación brasileña de las víctimas del amianto. (Firmado Joao Francisco Grabenweger)”.

Este trust con el que ha estado financiando Avina tomaba a su vez financiación de, entre otras empresas, una denominada AMANCO, dedicada a fabricar tubos para conducción de agua, especialmente en Latinoamérica. Esta es una de las razones por las que AVINA ha estado tan interesada en temas de agua y en denunciar la falta de saneamiento de cientos de millones de personas en el mundo: como en muchos países no estaba prohibido, ha usado en las instalaciones, evidentemente, el fibrocemento para las instalaciones de agua (también el PVC) y los líderes de los movimientos sociales a los que ha financiado jamás han fomentado los saneamientos en seco, sin necesidad de tuberías, que son en muchos casos alternativas viables y ecológicamente más recomendables (no necesitan depuración, no contaminan, se aprovecha el compost).

3. Las familias responsables de Eternit: Schmidheiny y Emsens

Ya hemos visto cómo el lobby, multinacional y cártel denominado Eternit, ha dominado la producción del amianto en el mundo por cerca de 100 años. Fruto de este monopolio, que tuvo su periodo de máximo esplendor entre los años sesenta y ochenta del siglo XX, dos familias principalmente (la suiza Schmidheiny y la belga Emsens) se colocaron a la cabeza de los magnates del mundo.

El lobby de Eternit, como dice Remi Poppi, “la fuerza siniestra que obtienen provecho del amianto, no se lo piensa dos veces a la hora de recurrir al chantaje, el engaño y las prácticas deshonestas para proteger (...) los beneficios de las empresas”.

En el caso de Nicaragua se instalaron con el nombre de Nicalit, compartiendo propiedad con el dictador Somoza (40% de participación) y estuvieron produciendo amianto-cemento desde 1967 hasta 1993. Las víctimas también están organizadas para su defensa.

En la Conferencia sobre el asbesto celebrada en Viena, en febrero del 2008, organizada por el International Trade Unions, María Roselli presentaba su libro titulado “La mentira del asbesto”,en el que revelaba las muchas mentiras a las que el pueblo ha sido sometido por las compañías en relación al asbesto y manifestó haber encontrado a una víctima letona viva, testigo de los trabajos esclavos a que Eternit sometía en Alemania a algunos trabajadores, durante la Segunda Guerra Mundial. Los Schmiheiny admiten que tuvieron que hacer algún tipo de colaboración con el nazismo, aunque niegan lo de la esclavitud. En el sumario de Turín también figuran los italianos deportados a Alemania durante la segunda guerra mundial, obligados a trabajar con amianto.

La magnitud de la responsabilidad de estos magnates tiene que ver con la cantidad de amianto movido en los más de cien años de uso del mismo. Se sabe que más de 200 millones de toneladas de asbesto han sido utilizadas en el mundo, de las cuales 80 millones están instaladas en Europa y 2,6 millones en España. Y se sabe que el riesgo de inhalación de fibras está presente en todo el proceso: extracción, preparación, transporte, transformación, aplicación, uso, almacenamiento, destrucción y gestión de los residuos.

“Actualmente unos 125 millones de personas de todo el mundo se encuentran expuestas al amianto en su lugar de trabajo. Estimaciones globales muestran que todos los años mueren, como mínimo, 90.000 personas de cáncer de pulmón, mesotelioma y asbestosis debidos a la exposición al asbesto por motivos profesionales. Además, se estima que pueden atribuirse varios miles de muertes adicionales a otras enfermedades relacionadas con el amianto y a exposiciones a esa sustancia que no son de índole profesional” (OMS, sept. 2006).

Y como dice el Comité de ayuda y orientación a las víctimas el amianto (CAOVA, 2006) la responsabilidad de estas familias “hacia las víctimas del amianto en el mundo está a la medida de sus fortunas y del imperio mundial que han construido en el curso del siglo XX sobre el secreto, la mentira, y la manipulación de la opinión pública”.

Estas familias históricas dejaron la producción en 2004, al menos en Europa que para esas fechas, en la mayoría de los países, estaban su producción y uso prohibidos. Pero han tomado el relevo los países que como Canadá, Rusia, etc. siguen extrayendo cada año cerca de 2,5 millones de toneladas y se siguen usando en los más de 140 países en los que aún no está prohibido el amianto, con las consecuencias a largo plazo para la salud que aquí han sido descritas.

Hay muchas voces que piensan que los responsables máximos deben ser juzgados en el Tribunal Penal Internacional por tratarse de crímenes de lesa humanidad.

4. El caso de España: Uralita, Eternit y los March

En España, el amianto es más conocido por su nombre comercial, uralita, que por su nombre propiamente dicho. En efecto, en 1903 se funda la sociedad con ese nombre y en 1920 empieza a fabricar fibrocemento. Es en 1959 cuando Eternit compra un paquete importante de acciones y Uralita SA entra a formar parte de la multinacional del amianto que domina en todo el mundo.

En los años 70 del pasado siglo, el Grupo March era el principal accionista y Juan March su presidente. De este personaje dijo J. Fortuny en el periódico Avui, en 2001, que ésta y otras empresas las obtuvo del franquismo como “parte de un botín de guerra”, pues no en vano este magnate que se enriqueció con el contrabando “apoyó financieramente la rebelión militar de 1936 contra el Gobierno republicano”. Como el amianto daba mucho dinero, el imperio de los March llegó a ser la séptima fortuna del mundo; esto nos recuerda a los suizos y belgas en el enriquecimiento rápido en base a la salud de los trabajadores y de los ciudadanos.

La empresa Uralita ha declarado durante muchos años unos beneficios netos de miles de millones de las antiguas pesetas y de cientos de millones de euros. Por ejemplo, entre enero y septiembre de 2007 obtuvo unos beneficios netos de 70.9 millones de euros. Así, mientras los “productores e importadores de este mineral ‘asesino’ aumentan sus beneficios, millones de trabajadores y ciudadanos mueren de cáncer” (Cárcoba, 2008).

En España se ha estado produciendo hasta el 2002 en distintas localidades. Fruto de toda esa producción se ha calculado por la Asociación de Víctimas del Amianto (AVIDA) que “hasta el año 2010 se producirán unas 1.500 muertes anuales de personas expuestas al amianto entre 1960 y 1975. Entre 2010 y 2025 esta tasa aumentará hasta 2.300 muertes entre la expuesta hasta 1990. Del 2025 al 2040 empezará a decrecer situándose en 700 muertes por año entre la expuesta a partir de los 90”.

En enero de 1999 la Comisión Europea encargó un informe en el que se concluyó que “en las tres primeras décadas del 2000 se producirán 500.000 muertes en Europa debidas al amianto, de las cuales entre 40.000 y 56.000 se darán en el estado español concentradas en Cataluña, Galicia, Madrid, Andalucía, País vasco, Valencia y Asturias”.

El Col-lectiu Ronda, cooperativa de abogados que lleva treinta años defendiendo víctimas del amianto, sostiene que la actitud “irresponsable de Uralita SA afectó a sus familias, a sus obreros y todos los vecinos de Cerdanyola… Y la cadena de despropósitos (engaños, silencios y negación de la realidad) constituyen los elementos de un drama del que algún día tendrán que responder muchos”.

Y no hay que olvidar que quedan instaladas y produciendo asbestosis y otras enfermedades, cerca de tres millones de toneladas de amianto en España.

5. El Tribunal Penal Internacional

Ante la gravedad de un asunto como el amianto (y quizá en el futuro, si no se remedia y se aplica el principio de precaución, las consecuencias de la nanotecnología) se han alzado distintas voces a que un Tribunal Internacional juzgue a los responsables de este presunto delito de lesa humanidad. Por ejemplo, Ángel Cárcoba, desde el departamento de salud laboral de CCOO, en su alegato titulado “Yo acuso”, argumenta: “El amianto era pues, y es, una catástrofe sanitaria anunciada y previsible. Pero, increíblemente, es muy poco o nada lo que se ha hecho para evitar esta hecatombe (…) Mientras no se entienda que el derecho a la salud va más allá de la negociación laboral, hasta fundamentarse en los principios de ciudadanía, seguiremos asistiendo impávidos a crímenes contra la humanidad. Ante esta situación hago un llamamiento para la creación de un Tribunal Penal Internacional del Trabajo, donde comparezcan y se diriman las responsabilidades de quienes convierten el trabajo en lugares de violencia, enfermedad y muerte”.

6. El Tribunal Penal Internacional. Asuntos y reivindicaciones pendientes

Después de todo lo dicho se deduce que queda pendiente lo siguiente:

La prohibición total del amianto (de todo tipo y para todos los usos) en todo el mundo. Quedan aún más de 150 países en donde está permitido su extracción, transformación y uso. Existen asociaciones internacionales que luchan en este sentido (Internacional Ban Asbestos Secretariat, entre otras).

La atención e indemnización a las víctimas habidas y por haber. En lo relativo a cuidados médicos, jubilaciones anticipadas, pensiones de viudedad y resarcimiento económico, si cabe, a todas las víctimas. Según el principio “quien contamina paga”, deben ser las empresas del amianto las que corran con los gastos de los daños, especialmente la multinacional Eternit que durante cerca de cien años ha enriquecido a unas pocas familias de magnates. No es de recibo que Sepan Schmidheiny pretenda hacer obras de caridad con fundaciones como AVINA a costa de los deberes que ha contraído con tantos millones de personas. E igualmente, la financiación que esta Fundación ya ha depositado en otras asociaciones y en líderes-socios debe devolverse a las víctimas del amianto. Ni es tampoco de recibo que con cargo al erario público se paguen estos gastos, que es dinero de todos.

Debe hacerse justicia y procesarse penalmente los responsables de este presunto crimen, especialmente las familias de la multinacional Eternit.

Debe prohibirse el traslado de residuos tóxicos con amianto a países empobrecidos, desde los países ricos, como el caso del desguace del portaviones francés Clemenceau al que Greenpeace logró parar en 2006.

Como decía más arriba el AISS, “en cuanto al amianto ya existente, aunque implique costos adicionales, la eliminación total es la única solución perenne y realista, si no, las operaciones de mantenimiento serán siempre peligrosas”. Igualmente, aplicando el principio del contaminador-pagador corresponde básicamente a las empresas Eternit, a sus filiales y aliadas el pago de la desamiantización del planeta.

Sirva el amianto como antecedente de lo que nos puede venir con la aplicación temeraria de las nanotecnologías, pues ya se tienen evidencias de que “los nanotubos de carbono pueden producir en tejidos corporales de ratones daños similares a los que causan las fibras de amianto” (Riechmann, 93).

Por último, será difícil separar el amianto de la Fundación AVINA, obra del magnate Schmidheiny (ver informe Avina); y será difícil que todo aquello que venga de la mano de líderes-socios no traiga consigo la sospecha de lo “avinesco”, es decir todo el contexto histórico del amianto y todo el de los intentos de esta fundación de cooptar a líderes de los movimientos sociales para hacerlos inocuos y para hacer más fácilmente sus negocios. Se impone en España y Latinoamérica un proceso de desavinación para poder recuperar la confianza perdida y para poder eliminar el fondo de sospecha que late con aquellos movimientos y líderes que han elegido tales compañeros de viaje y tal financiación.

No se puede perder la memoria histórica de lo que este acontecimiento ha supuesto para los trabajadores, sus familiares y para los movimientos sociales. Hay que hacer justicia, reparación y ver las evidencias. www.ecoportal.net

CIU podria mostrar el mismo interes en Castelldefels...

alternativa1 @ 08:11

Convergencia i Unió (CiU) pedirá la comparecencia en el Congreso de los Diputados del ministro de Fomento, José Blanco, una vez se reanude la actividad parlamentaria, para que "comparezca y explique puntualmente" en cuántas carreteras de España fueron asfaltadas con amianto, una sustancia cancerígena que fue prohibida totalmente por la Unión Europea en 1999, tras detectarse que en Girona tres carreteras están afectadas. Así, en declaraciones a Europa Press, el diputado de CiU por Girona Jordi Xuclá, señaló que además de pedir la comparecencia de Blanco "los primeros días de septiembre" exigirán que, puesto que el Ministerio de Fomento construyó en su día tales infraestructuras, ahora se "responsabilice y asuma el coste" de retirar este componente de la red vial afectada, incluso si ha sido transferida a las administraciones regionales o locales.

Además, Xuclá indicó que solicitará al Ejecutivo que incluya una partida presupuestaria en los Presupuestos Generales del Estado de 2010 destinada a retirar "todo el amianto" de la red de carreteras de toda España, sea o no el Estado su titular. "Con los archivos del Ministerio de Fomento podremos saber en cuáles de ellas se experimentó en los años 80 y 90 con amianto" -- apuntó-- "y si fue responsable en la construcción ahora tendrá que colaborar y asumir el coste de retirarlo".

De acuerdo a lógica, el diputado señaló que si se ha detectado amianto en tres carreteras de Girona, habrá "otras carreteras en toda España" asfaltadas en la década de los años 80, ya que era un material "de moda" en la construcción en aquella época. "Esto no es un tema sólo local y la sustancia es peligrosa, por lo que debe ser eliminada", insistió Xuclá, al tiempo que urgió al departamento que rige José Blanco a "reaccionar rápidamente".

El pasado jueves el Ayuntamiento de Barcelona publicó un informe en el que se detectaba amianto en el trazado de la antigua Nacional-II a Barcelona a su paso por la ciudad de Girona, hoy convertida en la principal arteria de la ciudad, y en otras carreteras como la de Palamós, en la Costa Brava, y la de La Bisbal, en el Ampurdán. El estudio se realizó a consecuencia del Plan-E del Gobierno, por el que se iba a levantar y reasfaltar la primera de ellas, cuyo último asfaltado databa de 1982.

La Unión Europea prohibió totalmente en 1999 el uso de amianto tras comprobar que es una sustancia cancerígena al contacto. Entonces se ordenó a los estados miembro a desarrollar una normativa interna antes de 2005 para retirar el amianto de todos los lugares donde se hubiera aplicado. En España existe una normativa propia al respecto desde 2002 y, a partir de entonces, se comenzó a retirar de viviendas y oficinas tejados y aires acondicionados afectados por esta sustancia.

10/08/2009 GMT 1

concentraciones anticapitalistas

alternativa1 @ 12:11

17S TREU EL CAPITALISME DE LA TEVA VIDA

El 17 de setembre del 2009, coincidint amb el primer aniversari de la publicació CRISI, s'inicia la vaga d'usuaris de bancs com acció de deserció col·lectiva de la banca. Juntament amb això, s'ha convocat una acció consistent en muntar punts de trobada en els espais més transitats de l'espai públic, incloent-hi taules informatives, amb l'objectiu de posar en contacte persones que vulguin canviar les coses per viure sense capitalisme.

En aquests punts, a les 19:30 del mateix dia es convocaran assemblees temàtiques amb les persones interessades. Cada iniciativa local pot enriquir la convocatòria amb, per exemple, actuacions artístiques, teatre etc.

Ànim que podem viure sense capitalisme! Siguem el canvi que volem!!

Més informació a http://www.podem.cat
Inscripcions a http://www.podem.cat/form/apuntat-pel-17-s

Fomento se podria interesar tambien por Castelldefels

alternativa1 @ 11:56

El Ministerio de Fomento ha iniciado la elaboración de un inventario para averiguar qué poblaciones de la demarcación gerundense pueden tener en sus calles o carreteras asfalto con amianto, sustancia altamente tóxica y prohibida en España desde 2002.

Fomento ha iniciado esta investigación después de que esta semana se haya sabido que en un tramo de 2 kilómetros de la carretera de Barcelona de Girona el asfalto contiene amianto, que también ha sido detectado en la Bisbal d'Empordà y Palamós.

Los expertos han advertido de que la peligrosidad de esta sustancia prohibida, en cuanto a afectaciones a la salud, puede venir en el momento que se rompan las fibras del amianto.

El Ministerio de Obras Públicas llevó a cabo en Cataluña una prueba piloto en 1982 para arreglar carreteras con un asfalto que contenía amianto, un material muy elástico y resistente que tras conocerse los problemas cancerígenos que podía comportar, en el 2002 se prohibió su uso.

Al conocerse la existencia de este material en Girona y la necesidad de sacarlo siguiendo un protocolo -del que tiene que informar al Ayuntamiento una empresa especializada-, Fomento ha comenzado a hacer un inventario para evitar que se hagan obras en vías con amianto, lo que provocaría la rotura de las fibras si el amianto no está compactado.

En este sentido, el subdelegado del Gobierno en Girona, Francesc Francisco-Busquets, ha apuntado que no hay demasiadas poblaciones en las que haya detectado asfalto con amianto.

Según Francisco-Busquets, de momento sólo se ha detectado en tramos pequeños en la Bisbal y Palamós, aunque ha asegurado que no hay riesgo para la salud.

El subdelegado del Gobierno ha recordado que cuando se trabajó con el amianto no era una sustancia prohibida y ha señalado que los ayuntamientos que tengan amianto en sus calles recibirán apoyo técnico y económico del Ministerio de Fomento.

Francisco-Busquets considera que, aparte de las poblaciones mencionadas, no se encontrará asfalto con amianto en muchas otras localidades, de manera que el inventario podría estar acabado a finales de verano.

El proceso de retirada del amianto del tramo afectado de la carretera de Barcelona de Girona encarecerá los trabajos que ya habían sido presupuestados y han sido suspendidos hasta tener los informes de cómo se debe actuar y qué medidas de seguridad hay que seguir.

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